LA COMUNICACIÓN: el ingrediente para una relación sana

15621803_10208117593284718_4347129182143274279_nLa comunicación es un ingrediente importante en las relaciones.

En una segura, amorosa y íntima relación podemos observar que nuestro cuerpo responde en calma y en un estado de curiosidad. Nos sentimos abiertos, receptivos y disponibles para realizar una exploración con nosotros mismos y con las personas que nos rodean, sean nuestros hijos, pareja y amigos.

 

Para que una relación sea sana, son necesarios ciertos ingredientes. El más importante es nuestra disposición para reparar el dolor o la herida que nos hemos hecho a nosotros mismos y a los demás.

Otro ingrediente importante es la comunicación. Comunicar desde y donde nos encontramos interiormente.

 

Reparar y comunicar

Cuando acusas al otro de hacerlo mal, o por lo que él siente, sea que en él haya rabia, tristeza, nerviosismo, presión, estrés,…., es posible que ello te haga sentir abandonado, malentendido, incomprendido, invisible, provocando en ti tristeza, rabia, impulso de escapar o de atacar.

 

Normalmente cuando tenemos estos sentimientos que no podemos controlar, nos gustaría ser diferentes pero no encontramos las herramientas o formas para cambiarlo.

 

La capacidad de comunicar la dificultad que sientes al lidiar con todo este tipo de sentimientos, es el primer paso de reparar y entrar en una relación sana e íntima.

 

La memoria de las cosas

Lo primero a comprender es que estamos en un proceso de desarrollo constante. En nuestro cuerpo-mente existe una memoria de cosas que aprendimos en el pasado, que tuvieron éxito para nuestra supervivencia y nos han protegido de un dolor sobrecogedor.

 

Estas formas exitosas, patrones, son inconscientes en nosotros y se continúan utilizando y repitiendo, volviéndose estrategias de comunicación y de relación con los demás, para entrar en contacto o evitarlo.

 

Desde bien pequeños hemos aprendido a encajar en un mundo que no permite emociones ni activaciones corporales energéticas, como la atracción sexual, la rabia (protesta), la tristeza,…. sentimientos primarios que hemos tenido que evitar, rechazándonos como seres auténticos y únicos. Por este motivo, siempre que estos sentimientos primarios surgen nos sentimos avergonzados y culpables, disgustados y juzgados por nosotros mismos.

 

Hemos desaprendido a comunicar lo que realmente sentimos, lo que realmente continúa en nosotros. Lo que hacemos es utilizar estrategitas y un estilo de comunicación en el que evitamos expresar nuestros verdaderos sentimientos hacia el otro.

 

Un ejemplo de estrategia de relación en una pareja:

Juan: ¿Vamos a tomar un vino? (en lugar de decir me gustaría pasar la noche contigo)

Mercedes:  Esta noche? Qué tal mañana? (en lugar de decir me siento insegura)

J: Se un lugar que tienen el mejor vino de la ciudad, y hay gente muy agradable y muy buena música (en lugar de decir me siento triste y rechazado él empieza a manipular)

M:  mmm suena muy bien, pero tengo un poco de dolor de cabeza y no me siento muy bien hoy para ir a este lindo lugar contigo ( en lugar de decir me siento presionada)

J: siempre que quiero hacer algo contigo tienes algún dolor! (en lugar de decir te necesito)

M:  tu realmente nunca me comprendes   (en lugar de decir necesito mi espacio)

…….

 

Controlar nuestros sentimientos se vuelve un obstáculo en nuestras relaciones presentes y solo podemos resolverlas reparando y comunicando, yendo en resonancia con el otro y con nosotros mismos.

 

Algunos ejemplos de estrategias:

  • evitar (no te necesito)
  • dándonos (no puedo vivir sin ti)
  • ambivalencia (no puedo vivir sin ti y contigo estoy en permanente peligro)
  • caótica ( mucha intimidad es peligrosa y me disgrego en partes perdiéndome a mi mismo)

 

Comprender la estrategia nos ayuda a comprender el ambiente en el que hemos crecido, como ha afectado nuestro organismo y que estrategias ha desarrollado nuestro cerebro para sentirse seguro y poder seguir superviviendo.

 

Por suerte hoy en día la ciencia ha desarrollado diferentes herramientas como: mindfulness, terapia sistémica familiar y somatic experience, que nos ayudan, sin perder la seguridad y el sentido de dignidad, a profundizar en nuestro cuerpo-mente para descubrir nuestras verdaderas necesidades en el presente y desarrollar exitosas, auténticas y espontáneas formas con las que nos podemos relacionar nuevamente, manteniendo una profunda sensación de integridad y salud.

 

 

Prácticas que puedes hacer con tu pareja

Siéntate con tu pareja (uno frente al otro) uno habla y el otro está en silencio, solo escuchando.

El que habla, lo hace de su infancia, de su relación con la madre, padre, hermanos, el ambiente en el que ha crecido, de cómo se sintió en su adolescencia y quizás también cómo se siente ahora mismo en relación contigo, qué ve en ti que le gusta y qué ve que no le gusta de ti.

Si el que habla llora tu siempre puedes decirle: “yo estoy aquí contigo escuchándote, comprendiéndote por lo difícil que fue, y ahora mismo estoy, no me voy ni te dejo sol@ con tus sentimientos que fueron tan difíciles”.

Después de 10’-15’ cambiáis. El que escucha está presente y en silencio mientras el otro habla.

 

Es preciso y muy importante no alargar el tiempo indicado. Y quizás después puedas comprender a tu pareja un poco mejor, y también ambos podáis entender las estrategias que utilizáis para relacionarnos entre vosotros.

 

 

Prácticas que puedes hacer solo

Para alguien que tiene dificultad en encontrar o comunicar sus necesidades y encontrar una pareja, un buen ejercicio puede ser: Toma un papel, haz una línea en medio y escribe en un lado todos tus recursos interiores que tienes (ejemplo: tengo una mente lógica, finalizo todo lo que quiero hacer, soy muy sensitivo hacia otras personas reconozco las buenas y malas personas, se como cuidarme a mi mismo cuando estoy enfermo, soy físicamente fuerte, tengo buen gusto, etc.).

Y en el otro lado de la línea escribes recursos exteriores (ejemplo: tengo casa, vivo en una bonita habitación, tengo pocos y buenos amigos que me comprenden, mi perro, amo la naturaleza voy a la montaña, etc.)

Escribe todos los recursos que encuentres y siéntelos, siente que sucede en tu cuerpo mientras los escribes, probablemente puedas experimentar un poco más de expansión en tu pecho, quizás te sientas más seguro en la silla en la que estás sentado y en contacto con el suelo.

Continúa escribiendo y extiende los recursos, esta bien si tomas días y semanas para ello. Encontraras mucho más éxito si sientes estos buenos recursos en ti… y mira que pasa después.

 

Taller de constelaciones donde puedes explorar tus relaciones en general