Los sonidos siempre están presentes, en cualquier sitio que estés en el mercado o en un refugio siempre hay sonidos. Siéntate en silencio y hay algo muy especial en el sonido. Siempre que hay sonidos tú eres el centro. Todos los sonidos llegan a ti de todas partes, de todas direcciones.
Simplemente cierra los ojos y percibe el Universo entero lleno de sonido. Siente como que todo sonido viene a ti y tu eres el centro.
Pero no empieces a pensar en los sonidos; que este es bueno y ése es malo, y éste es molesto y ése es armonioso, bello. No se trata de que pienses sobre los sonidos…solo tienes que recordar que estás en el centro y todos los sonidos vienen hacia ti; todos los sonidos, no importa de que tipo. Posiblemente te des cuenta de que tu oído es selectivo, pero no importa, no le des importancia a esto. Relájate, relaja tus torres de vigía, tus sentidos; relájalo todo, deja que todo entre en ti. Te has vuelto más líquido más abierto; todo está viniendo a ti, todos los sonidos están yendo hacia ti. Entonces entra con los sentidos y llega al centro en que los oyes. Los oídos no oyen los sonidos, solo son transmisores de los sonidos. Ellos no son el centro, está oyendo desde una parte más profunda, Los oídos simplemente te envían los sonidos. ¿dónde estás tú? ¿dónde está tu centro?
Esta sensación de que tu eres el centro te dará una paz profunda. El Universo entero se vuelve la circunferencia y tú eres el centro, y todo está viniendo hacia ti, cayendo en ti. ¿porqué este énfasis en sentir que estás en el centro? Porque en el centro no hay sonido. El centro no tiene sonido, por eso puedes oír sonidos. De otra forma no puedes oírlos. Un sonido no puede escuchar otro sonido. El centro es silencio absoluto, por eso puedes oír los sonidos que entran en ti, que llegan a ti, que penetran en ti, que te rodean.
Si puedes descubrir dónde está el centro, donde está el sitio en ti al que llega todo sonido, de pronto los sonidos desaparecerán y entrarás en el silencio. Si puedes sentir un centro en el que está oyendo todo sonido, hay una repentina transferencia de consciencia. En un momento estarás oyendo el mundo entero lleno de sonidos, y al momento siguiente tu consciencia se irá de pronto hacia dentro y oirás el silencio, el centro de la vida.
Una vez que has oído eso, ningún sonido puede alterarte. Viene a ti, pero no llega a ti. Está siempre viniendo hacia ti, pero nunca te alcanza. Hay un punto en el que no entra ningún sonido. Ese punto eres tú.