Las relaciones adultas de pareja

o-LOVE-RELATIONSHIP-facebookEn mi práctica como terapeuta tengo suerte de usar tres herramientas muy efectivas:

La primera es meditación y mindfulness (atención plena) lo que hace posible ver que vivimos la mayoría del tiempo en un proceso de pensamiento imaginario, el cual vive siempre en el pasado y constantemente proyecta consecuencias en el futuro. Si nos volvemos conscientes de esto posiblemente nos demos cuenta de que en la actualidad, aquí, solo puede haber en realidad el Ahora.

 

La segunda herramienta que utilizo es la terapia sistémica familiar la cual nos ayuda a ver nuestro origen y las raíces de la confusión y la desorientación que sentimos y aparentemente percibimos en nuestras relaciones. En las constelaciones familiares tenemos la posibilidad de crear un acuerdo amoroso y pacífico con nuestros padres, hermanos, familia, y poder tomar un paso adelante libremente.

 

La tercera herramienta que utilizo es somatic experiencing, cuyo origen viene de Peter Levine, que nos ofrece la posibilidad de sentir nuestras sensaciones físicas aquí y ahora sin colapsarse. Muchas veces sentimos activaciones físicas, energéticas, en nuestro cuerpo, las cuales las etiquetamos mentalmente como miedo, agresión, rabia, dolor, etc, pero cuando podemos poner la etiqueta a un lado e ir directamente en contacto con la activación energética, nace una nueva posibilidad de conexión interior donde nacen nuevos acuerdos, siendo el cuerpo libre de auto regularse sin interferencia de la mente juzgante. miedo como amigo

 

En las relaciones entre hombre y mujer lo más fundamental es la sexualidad. La sexualidad es una fuerza instintiva más grande de lo que nosotros somos. La sentimos como ente en nosotros que nos activa y viene del exterior, no pudiéndola controlar y nos toma en su servicio. Esta es una fuerza primaria, también la podemos llamar fuerza divina. La sexualidad funciona mejor cuando tiene el ingrediente del amor, de conexión uno con el otro. Las relaciones amorosas-sexuales siempre producen una nueva entidad, el niño, y a través de esto creamos una familia. Su propósito es continuidad de la evolución de la humanidad.

 

En nuestras presentes relaciones inconsciente o conscientemente muchas veces nos identificamos con nuestra experiencia pasada como niños, y sentimos esto en el presente como dolor y sufrimiento. Detallemos un poco esto:

volarEn nuestra infancia fue importante para nosotros tener el sentimiento de pertenecer a nuestra familia. Cuando pertenecemos nos sentimos seguros y tenemos el sentido de protección y orientación. Esto crea en nosotros lealtades y el sentido de identidad. A través de esto sabemos quienes somos y el precio por esta identidad es el sacrificio de nuestro verdadero ser. El niño no tiene opciones, la única opción que tiene es tomar todo lo que está a su alrededor. Esta situación crea el sentimiento de una entidad dual. Esta dualidad consiste de identidad familiar y de los impulsos naturales que se activan en nuestro cuerpo físico-mental, lo cuales aprendemos a controlarlos y a rechazarlos. Con el amor que nosotros sentimos hacia nuestros padres como niños, nos fuerza a convertirnos en una personalidad diferente. En este sentido vamos cada vez más profundamente en conflicto con nuestro ser energético.

 

En nuestra pubertad nuestro cuerpo físico cambia y naturalmente se prepara para ser libre de los padres y de la infancia, todo en nuestro interior se revela y quiere liberarse a si mismo, para convertirse en adulto para confrontarse con su sexualidad y sus relaciones de pareja. Cuando esta rebelión y fuerza que quiere ser liberada del pasado es confrontada con represión en la familia y la pubertad no es vivida completamente, más tarde como adultos nos sentimos incompletos y permanecemos niños leales a nuestra familia, y leales a nuestra identidad infantil. Esto puede convertirse en obstáculo en nuestras presentes relaciones. Siempre que nos relacionamos con nuestra pareja con necesidades no satisfechas entramos en nuestra infancia (al pasado) y creamos una aparente separación en el presente, la cual puede ser conflictiva y destructiva en una relación adulta.

 

2015-08-08 13.59.45Nuestras relaciones adultas consisten en dar y recibir, el dar es voluntario y el recibir es voluntario. En realidad hoy en día no tendría que existir nadie que pueda forzarnos a hacer algo o ser algo que nosotros no sentimos auténtico en nuestro interior. En las relaciones todo es voluntario y libre. Gran parte de nuestro crecimiento como adulto viene de abrazar nuestro pasado, de comprender que nuestras necesidades actuales tienen que ver con nuestra infancia y que mi pareja no puede ofrecerme aquello que no recibí.

 

Te invito a que te tomes un momento y te permitas relajar y conectar con el sentimiento de Si. Un Si a ti mismo, un Si profundo y amoroso que nace desde el amor y la compresión, un Si a ti mismo tal como eres, con todo lo que está allí en ti; todas tus limitaciones, todas tus experiencias pasadas y todos tus presentes obstáculos. Y ahora desde este si mira al otro con sus limitaciones, con sus obstáculos, con sus necesidades… ¿qué ves? posiblemente veas que todo ello es como el viento, sin forma, yendo y viniendo, sintiendo que todo es perfecto tal como es.

Satyarthi, sept 2015

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