Necesitamos unos límites sanos. Son necesarios para que nos podamos percibir y cuidar como personalidades propias, con sus necesidades, pensamientos, sentimientos y una sensación corporal segura.

Unos límites seguros son una condición sin qua non para poder abrirnos a relaciones interpersonales, al amor, a la naturaleza y en definitiva a la existencia, sin perdernos a nosotros mismos. Sin unos límites sanos no podemos abrirnos sin perdernos a nosotros mismos. Los límites permiten entablar y mantener relaciones equitativas.

Quizás ya hayamos perdido, en nuestra temprana infacia, la sensación de lo que son unos límites seguros a causa de accidentes, operaciones y trangresiones forzadas y/o con violencia. O bien nunca hemos podido desarrollar y aprender la sensación de lo que son unos límites seguros en las relaciones que mas nos han marcado, al no haber nadie en nuestra familia de origen quién nos la haya podido expresar y transmitir.

Este tipo de experiencias en muchas ocasiones nos llevan a no poder tener una sensación de seguridad y de bienestar dentro de nuestros propios límites, nuestras fronteras. También sucede que para sentirnos seguros hemos desarrollado unos límites y unas fronteras inflexibles que nos aislan y apartan del mundo.

  • Unos límites sanos nos proveen de orientación
  • Unos límites sanos nos dan seguridad y protección
  • Unos límites sanos nos posibilitan relaciones sostenibles

Satyarthi   

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