IMG_1022Queremos sentirnos en paz y libres interiormente y relacionarnos de una forma feliz, amorosa y alegre con nuestro círculo familiar, nuestra pareja, nuestros amigos y con todo lo que este mundo nos ofrece.

En cambio muchos de nosotros vivimos atrapados en el miedo, envueltos por la ansiedad, el estrés, un sin fin de sentimientos anti naturales dentro de este mundo creado por ideas, conceptos, creencias las cuáles nos has sido transmitidas por la familia,  la religión, las escuelas, los políticos, etc. Todo ello nos deja con un peso y una desorientación inmensa, separándonos de nosotros mismos y llenándonos de ideas y maneras de ser, perdiendo lo esencial, ser auténticos.

Wuwei significa acción sin acción, hacer sin hacer, permitir lo que quiera que suceda, y esta es la forma en la que se mueve el amor. Estar en armonía,  en sintonía, es una profunda relación orgásmica con el todo y este es el sentido de wuwei y el significado del amor.

 

La Terapia Sistémica, Somátic Experience, los Círculos de Mujeres y de Hombres, Retiros de meditación y otros encuentros que se ofrecen en este espacio abren una posibilidad hacia el significado de wuwei, para entrar en contacto con una realidad y una inteligencia interior que nos guía fuera de este mundo virtual y repetitivo para encontrarnos con una vida vital, abundante y alegre.

Hay una idea del camino espiritual que se retira de la vida, por ejemplo cuando sólo meditamos o nos retiramos de la vida como si ya hubiese llegado a su término. Los suicidas tienen la misma actitud. Sienten que ya vivieron la vida y por ello la vida les da igual. Eso no es espiritual.

Espiritual es asentir a la vida tal como es, la vida común con sus tareas, con sus ganas, con su dificultad, tal como es. Eso es espiritual, eso es sintonía. No lo otro donde uno, por así decirlo se aleja de lo común.

¿Es imprescindible pertenecer para vivir una buena vida?

Uno debe pertenecer para sentirse bien, pero hay distintas maneras. O sea que yo puedo sentir la pertenencia a mi familia. En ese caso me siento cuidado en la familia. Esa pertenencia es muy íntima. Sin embargo, si permanezco allí, luego de un tiempo mi desarrollo se verá entorpecido. Si yo no reconozco los valores de otras familias, si por ejemplo un hombre se casa con una mujer en cuya familia rigen valores diferentes y él no reconoce esos valores, el matrimonio fracasará. Es decir que es necesario ampliar los límites de su pertenencia. El hombre, entonces, en cierta medida debe apartarse de su familia. Y así se va desarrollando.

Aquel que está unido a la totalidad está, al mismo tiempo, unido y solo.

Bert Hellinger

Necesitamos unos límites sanos. Son necesarios para que nos podamos percibir y cuidar como personalidades propias, con sus necesidades, pensamientos, sentimientos y una sensación corporal segura.

Unos límites seguros son una condición sin qua non para poder abrirnos a relaciones interpersonales, al amor, a la naturaleza y en definitiva a la existencia, sin perdernos a nosotros mismos. Sin unos límites sanos no podemos abrirnos sin perdernos a nosotros mismos. Los límites permiten entablar y mantener relaciones equitativas.

Quizás ya hayamos perdido, en nuestra temprana infacia, la sensación de lo que son unos límites seguros a causa de accidentes, operaciones y trangresiones forzadas y/o con violencia. O bien nunca hemos podido desarrollar y aprender la sensación de lo que son unos límites seguros en las relaciones que mas nos han marcado, al no haber nadie en nuestra familia de origen quién nos la haya podido expresar y transmitir.

Este tipo de experiencias en muchas ocasiones nos llevan a no poder tener una sensación de seguridad y de bienestar dentro de nuestros propios límites, nuestras fronteras. También sucede que para sentirnos seguros hemos desarrollado unos límites y unas fronteras inflexibles que nos aislan y apartan del mundo.

  • Unos límites sanos nos proveen de orientación
  • Unos límites sanos nos dan seguridad y protección
  • Unos límites sanos nos posibilitan relaciones sostenibles

Satyarthi   

Cuando te relacionas con gente, de mil y una formas eres provocado, retado, seducido. Una vez y otra vas a conocer tus dificultades, tus limitaciones, tu rabia, tu lastre, tus posesiones, tus celos, tu tristeza, tu felicidad, todos sentimientos van y vienen, sintiéndote constantemente en un remolino. Pero esto es solo una forma de conocer quien eres.

El autoconocimiento no es el conocimiento de un yo muerto, el conocimiento de si mismo es el conocimiento del proceso del Yo. Es un fenómeno vivo.

El Yo no es una cosa, es un evento, es un proceso. Nunca pienses en términos de cosas, el Yo no está dentro de ti como una cosa esperando en una habitación. El Yo es un proceso: cambiante, en movimiento, llegando a nuevas altitudes, moviéndose dentro de nuevos planos, yendo profundo hacia nuevas profundidades.

En cada momento hay mucho sucediendo y la única forma de encontrar el Yo es encontrándolo en una relación.

Osho, Tao: el camino sin camino, Vol.2